viernes, 10 de enero de 2014

¿QUÉ ES LA CULTURA DIGITAL?




 LA CULTURA DIGITAL



Antes de hablar de la cultura digital, voy a empezar explicando que es cultura, cultura es todo aquello que los seres humanos hemos sido capaces de crear y que no estaba en la estructura misma de la naturaleza, es decir el conjunto de representaciones, reglas de conducta, ideas, valores, formas de comunicación y pautas de comportamientos.

Uno de los aspectos de la cultura que se ven más afectados por las nuevas tecnologías es el de la comunicación y aprendizaje de las personas. Este acceso a internet permite a las personas tener un conocimiento de lo que pasa en cualquier parte del planeta casi al instante. 
Las nuevas tecnologías han evolucionado mucho. El desarrollo tecnológico- Internet, comunicaciones como móviles, banda ancha, satélites, pizarras digitales, etc. está produciendo cambios significativos en la estructura económica y social, y en el conjunto de las relaciones sociales.

Pero especialmente uno de los aspectos que a nosotros como futuras maestras de Educación es la TIC, en las escuela, la enseñanza y el aprendizaje.
Las TIC han llegado a ser uno de los pilares básicos de la sociedad y hoy es necesario proporcionar al ciudadano una educación que tenga que cuenta esta realidad.
Las posibilidades educativas de las TIC han de ser consideradas en dos aspectos: su conocimiento y su uso.

El primer aspecto es consecuencia directa de la cultura de la sociedad actual. No se puede entender el mundo de hoy sin un mínimo de cultura informática. Es preciso entender cómo se genera, cómo se almacena, cómo se transforma, cómo se transmite y cómo se accede a la información en sus múltiples manifestaciones (textos, imágenes, sonidos) si no se quiere estar al margen de las corrientes culturales. Hay que intentar participar en la generación de esa cultura. Es ésa la gran oportunidad, que presenta dos facetas:
· integrar esta nueva cultura en la Educación, contemplándola en todos los niveles de la Enseñanza
· ese conocimiento se traduzca en un uso generalizado de las TIC para lograr, libre, espontánea y permanentemente, una formación a lo largo de toda la vida
El segundo aspecto, aunque también muy estrechamente relacionado con el primero, es más técnico. Se deben usar las TIC para aprender y para enseñar. Es decir el aprendizaje de cualquier materia o habilidad se puede facilitar mediante las TIC y, en particular, mediante Internet, aplicando las técnicas adecuadas. Este segundo aspecto tiene que ver muy ajustadamente con la Informática Educativa.

No es fácil practicar una enseñanza de las TIC que resuelva todos los problemas que se presentan, pero hay que tratar de desarrollar sistemas de enseñanza que relacionen los distintos aspectos de la Informática y de la transmisión de información, siendo al mismo tiempo lo más constructivos que sea posible desde el punto de vista metodológico.
Llegar a hacer bien este cometido es muy difícil. Requiere un gran esfuerzo de cada profesor implicado y un trabajo importante de planificación y coordinación del equipo de profesores.

 Aunque es un trabajo muy motivador, surgen tareas por doquier, tales como la preparación de materiales adecuados para el alumno, porque no suele haber textos ni productos educativos adecuados para este tipo de enseñanzas. Tenemos la oportunidad de cubrir esa necesidad. Se trata de crear una enseñanza de forma que teoría, abstracción, diseño y experimentación estén integrados.


En conclusión yo al hablar de la cultura digital me he querido centrar en cómo importa el TIC en la educación, ya que el día de mañana nosotras nos centraremos en ello, para dar una educación buena a nuestros alumnos, ya que es muy importante que los alumnos sobre todo aprendan, pero que el aprendizaje sea divertido, aprender jugando.



jueves, 17 de octubre de 2013

CÓMO ENSEÑARLES A COMPARTIR


¡Esto es mío, y esto… todo mío!
Cómo enseñarle a compartir
Alrededor de los dos años de edad el niño comienza a “tomar posesión” de todo lo que le rodea. “Esto es mío, y esto… ¡todo es mío!”, es la una de sus frases favoritas.
Los niños pequeños muestran mucha resistencia a compartir sus juguetes, de hecho, es frecuente ver cómo los acaparan, aunque realmente no los estén usando.
Esta conducta forma parte de su desarrollo: hasta los 6 años, los niños se encuentran en una etapa en la que están muy centrados en sí mismos, están ellos y el mundo a su alrededor; al año y medio o a los dos años, empiezan a desarrollar su propia identidad y con ello el sentido de pertenencia.
Su incapacidad para entender el punto de vista del otro, junto con un sentido limitado del tiempo, hacen que les cueste entender que aunque presten algo, sigue siendo suyo y que por tanto se lo van a devolver. Además, en torno a los dos años de edad, los niños todavía no se muestran interesados en jugar con otros niños. Se acercan a ellos, los abrazan y besan, pero juegan de manera individual. Es común verlos juntos en un mismo espacio, pero con un “juego en paralelo”, unos al lado de otros, pero a lo suyo.
 ¿Creís que desaparece con la edad?
A medida que el niño va desarrollando su identidad, desarrolla también un sentido de pertenencia más ajustado: poco a poco deja de necesitar que los objetos que le rodean son suyos para reafirmarse. Además, empieza a comprender que el desprenderse temporalmente de algo no implica que deje de ser suyo. En torno a los 3 o 4 años su vida social se va haciendo más compleja, interactúa cada vez más con otros niños y comienza a compartir algunas cosas. A los 6 o 7 empiezan a entender la importancia de compartir con otros (ser aceptado por los demás, que a él también le presten…).
Pero esto no quiere decir que los niños sean egoistas por naturaleza. El egoísmo también se aprende. ¿Cómo enseñar a los niños a que hagan lo que muchos de nosotros todavía no lo hemos aprendido? El compartir es una de las habilidades sociales más difíciles de enseñar a los hijos. Requiere tiempo y práctica. Los bebés demuestran habilidades sociales desde el día que nacen. Al escuchar la voz de su madre, al voltear la cabeza para seguirla, los bebés están estableciendo un lazo social con su entorno. Luego, cuando empiezan a jugar con sus iguales, ellos estarán desarrollando habilidades sociales que serán positivas o no dependiendo de las relaciones que tengan con sus padres, familiares, cuidadores y maestros.
Lo que trato de explicar en este artículo es que a los niños se le pueden enseñar a compartir, pero si no lo hacen no quiere decir que los niños sean egoistas, ya que ni los adultos aprendemos a compartir y ni somos capaces de hacerlo. Los niños comparten cuando conectan con alguien. Comparte lo que quiere y cuando quiere ya que no le preocupa lo más mínimo lo que puedan pensar los demás , cosa que los adultos le damos demasiada importancia a lo que puedan pensar los demás. Sencillamente los niños sienten y actúan, y esa es la magía de los niños que muchas veces los adultos, en secreto, envidiamos. La magía que escondemos pero a la vez deseamos.
Véase en este video como los niños comparten sin importarle con quien, ni cuando, ni cómo ...

jueves, 3 de octubre de 2013

Caperucita Roja

  
 Había una vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la muchachita la llevaba tan a menudo que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja.

Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuela que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino, pues cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando por allí el lobo.

Caperucita Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía que atravesar el bosque para llegar a casa de la Abuelita, pero no le daba miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los pájaros, las ardillas...

De repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.

- ¿A dónde vas, niña?- le preguntó el lobo con su voz ronca.

- A casa de mi Abuelita- le dijo Caperucita.

- No está lejos- pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.

Caperucita puso su cesta en la hierba y se entretuvo cogiendo flores: - El lobo se ha ido -pensó-, no tengo nada que temer. La abuela se pondrá muy contenta cuando le lleve un hermoso ramo de flores además de los pasteles.

Mientras tanto, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que era Caperucita. Un cazador que pasaba por allí había observado la llegada del lobo.

El lobo devoró a la Abuelita y se puso el gorro rosa de la desdichada, se metió en la cama y cerró los ojos. No tuvo que esperar mucho, pues Caperucita Roja llegó enseguida, toda contenta.

La niña se acercó a la cama y vio que su abuela estaba muy cambiada.

- Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!

- Son para verte mejor- dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.

- Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes!

- Son para oírte mejor- siguió diciendo el lobo.

- Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!

- Son para...¡comerte mejoooor!- y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó sobre la niñita y la devoró, lo mismo que había hecho con la abuelita.

Mientras tanto, el cazador se había quedado preocupado y creyendo adivinar las malas intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver si todo iba bien en la casa de la Abuelita. Pidió ayuda a un segador y los dos juntos llegaron al lugar. Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en la cama, dormido de tan harto que estaba.

El cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del lobo. La Abuelita y Caperucita estaban allí, ¡vivas!.

Para castigar al lobo malo, el cazador le llenó el vientre de piedras y luego lo volvió a cerrar. Cuando el lobo despertó de su pesado sueño, sintió muchísima sed y se dirigió a un estanque próximo para beber. Como las piedras pesaban mucho, cayó en el estanque de cabeza y se ahogó.

En cuanto a Caperucita y su abuela, no sufrieron más que un gran susto, pero Caperucita Roja había aprendido la lección. Prometió a su Abuelita no hablar con ningún desconocido que se encontrara en el camino. De ahora en adelante, seguiría las juiciosas recomendaciones de su Abuelita y de su Mamá.

juega con caperucita roja